Estar bronceado es sentirse mejor.
Es una sensación que casi todo el mundo conoce o debería conocer. Está comprobado que tomar el sol influye positivamente en nuestro estado de ánimo, mejorando nuestro sentido del humor y nuestra relajación. La sensación final es la de sentirse bien.
Esta reacción es debida a la vitamina D3, la cual, únicamente produce el cuerpo en contacto con el sol o en el solario. Esta vitamina es una importante hormona que contribuye a la formación de los huesos y combate la osteoporosis.